julio 17, 2014

Todo se relaciona

¨Atentando contra el tiempo quiso volver a su pasado, era un sueño, solo eso¨.
Y así yo Frederick termine mi primer relato, el relato que jamás pensé hacer, basado en mi y   mi Padre, el cual me avía abandonado años atrás por su corazón débil, no pensaba que con cuarenta y tres años me pusiera a escribir, nunca pensé que plasmar mis temores y recuerdos fuera tan fácil, durante todo el proceso enfrente del ordenador, la foto de mi padre de aquel día en Holanda no era una cosa indispensable, si me quedaba sin palabras miraba la foto, y en cuanto veía los ojos marrón claro brotaban las ideas, increíblemente se podía comparar como una tubería rota, donde a borbotones las palabras eran lanzadas contra el teclado, parecía incluso que sabia de mecanografía………..
La figura de Frederick enfrente del espejo con el esmoquin era incluso aterrorizante, dejo las cartulinas con el discurso en la cómoda que estaba al lado del espejo empotrado contra la pared, y a escasos cincuenta minutos de ir a aquella fiesta donde su amigo de la editorial Móntará, solo una simple forma de publicitar su nuevo libro y engrandecer su lance con la escritura, se empezó a desnudar hasta quedar en calzoncillos, las cicatrices de su pectoral que eran continuas por el costado y desaparecían en la espalda le recordaba a aquel día, el día que su padre sufrió el infarto mientras conducía por la autopista AP-9, y el como siempre iba de copiloto; Cogió la foto de su padre y como si de repente hablara escucho en su cabeza la voz y sus palabras, ¨hijo se tu mismo¨, así de sopetón se dio la vuelta y cogió el pantalón vaquero oscuro, y un niki negro, y se puso una sudadera de cremallera, se enfrento al espejo y volvió a empezar su presentación, de esta vez todo a la perfección, se sentía seguro, es como si su padre sonriera entre el publico y el sentía ese calor dentro de él. Bajando por las escaleras miro la tarjeta y releyó lo de ¨traje o esmoquin¨, le entro la risa floja, que mas les da es el escritor, no por ser desconsiderado, pero nunca se puso incomodo hasta verse puesto ese invento inferna, siempre pensó que la sencillez es una virtud, siempre su padre le decía, que los hombres no se miden por su ropa sino por sus acciones, y que la palabra de un hombre valía mas que todo el oro del mundo.
Lunes veinticuatro de marzo y el despertador sonando a las ocho y media de la mañana en pleno domingo, no se acordaba que avía pasado la noche anterior, debía a ver sido una gran presentación, pues no se acordaba de nada, o la peor del mundo, con una resaca monumental, del tamaño al monumento de Washington, intento hacer memoria, tenia ligeros flases de el enfrente de todo el publico, en el atril sacándose la sudadera y poniendo los cartoncitos, otro recuerdo de la gente con cara rara cuando entro en el lugar, también recordaba fuertes ruidos y gritos pero no guardaba imagen ninguna, intentaba recordar si eran de jubilo o de rechazo, pero sus neuronas tenían pase para descansar, se negaban a trabajar y darle a la palanca adecuada para rebobinar la cinta que se encuentra en la cabeza, pensó que seria mejor ir a la cocina ponerse un café y buscar el móvil.
Cuando llego a la cocina vio todo revuelto, todo era un sueño pues su dolor de cabeza era producido por otra cosa, se asomo por encima de la isleta de la cocina y se vio a el mismo en el suelo, con un agujero en la cabeza, desde la nuca hasta la frente, un charco de sangre en el suelo, y su cartera abierta y revuelta junto a él, no podía entenderlo, que avía sucedido, el avía bajado por las escaleras llegado a la cocina y no se acordaba de nada mas, solo de la presentación, o no eran recuerdos y eran sueños, pero si él estaba de pie, como el podía estar en el suelo a la vez, empezó a escudriñar todo a su alrededor, se sentía confuso, se acercó a la banqueta que estaba al lado de su cuerpo, o al lado de ese fantasmagórico espejismo, y se fue a sentar, para su sorpresa, puff callo al suelo directamente pero sin sentir dolor. Su confusión era algo tan grande e infinito como el universo, como un chiste duro y directo de Groucho Marx, no entendía ley física ni idea de que le sucedía, que ocurría a su alrededor…….

-Alberto, cuando piensas venir a la cama, quiero estar contigo un buen rato antes de dormir-Le dijo apoyando su oscura y larga melena sobre su hombro mientras acercaba los labios a su oído para intentar convencerlo.
-Cielo, es que……. No se tendría que terminar este capitulo de Frederick, ahora es un fantasma pero no lo sabe…. Y no se como continuar….
-si quieres te doy una idea, pero primero me tienes que mirar- mientras se separaba y se apoyaba con su espalda en la pared y levantaba la pierna poniéndola contra la columna.
-dime cual es tu……-De repente la vio con su camisón de seda y la lencería a juego, unos pompones caían desde un nudo que sujetaba aquel tanga negro de encaje con flores violetas, su melena oscura brillaba, y bajo el camisón de seda se podía ver los pechos firmes de su amada, sus ojos se clavaban en el, tan profundos y bellos, esos ojos verdes y azules, con pequeñas betas color miel- sabes que Frederick hoy puede esperar, tengo en mente algo mas interesante, otro relato mucho mejor que….
-lo dices enserio
-si, pero este primero tengo que vivirlo- se levanto y se acercó a ella, mientras con un brazo la rodeaba por la espalda el otro la cogía desde el muslo que apoyo contra la viga y empezó a besarla, la levanto y le miro a los ojos- sabes que eres mi musa, da igual todo las veces que me quede sin ideas, ya se como terminar este capitulo, y sé que relato puedo hacer para los premios de este año, gracias a ti
-cariño creo que me amas demasiado y cargas tus méritos sobre mi- se lo decía con una mirada picara y profunda, y su tono era como de alago y guasón a la vez.
-si te amo, y con locura, pero aquí alguien también te ama así que será mejor que aprovechemos, que sino mañana no hay quien nos levante- la puso en su regazo mientras caminaba e iba hacia la habitación.
Ya en la cama mientras se acariciaban, Alberto se dejo escurrir hacia los pies de la cama y cogió una cajita debajo de la cama, la apoyo contra la sabanas, lo abrió y ante la cara de asombro de su amada le dijo
-Alicia Herrero pozo, llevo tantos enamorado de ti, que antes de que lo supiera yo ya te amaba, éramos los mejores amigos hasta el día que nos besamos, ese día empezamos a ser aparte de los mejores amigos los amantes mas ardientes, y al paso de estos años una pareja que nunca tiene barrera que pueda saltar, sabes que para mi es un simple papel, pero hoy quiero que no sea solo un papel, que pedirte matrimonio sea una declaración, declaración de respeto y amor, ¿Alicia te quieres casar conmigo?
En su asombro Alicia se avía puesto roja como un tomate, y tenia una sonrisa de niña pequeña.
-pues no, tenia pensado irme con el vecino que es algo mas joven…- la cara de Alberto se avía convertido en un poema manchado y pisado- pero como lo has hecho así tan a lo loco… claro tonto como no voy a querer casarme contigo amor, que cara de tontín se te a puesto… si quiero mi amor……

Finalmente, lo consiguió, apago la tele y se fue a cama, nunca avía pensado que una película seria tan estúpida como esta, pero al día siguiente podría criticarla con todas las de la ley, quien se cree eso de un escritor que muere y ese es el relato de otro escritor que se casa, por favor, nunca se imaginaria ver tal basura… Se paro un instante y reflexiono una sencilla cosa, y si lo que el viviera en ese preciso instante estaba producido por alguien que se encontrara escribiendo como un poseso con un bolígrafo o un teclado, quizá era una creación, un pequeño relato como el de Frederick, o quizá un capitulo echo por Alberto, quizá en este instante quien esta escribiendo y creando todo esto esta en su casa con su mujer esperando en la cama de una forma ardiente, o incluso simplemente esta desahogando sus penas creando una historia pequeña mientras la gata jaspeada se queda dormida sobre su pijama, nunca lo sabré, si alguien a de saberlo es el propio escritor, pero incluso el a su vez puede ser la creación de otro y……… sabes que Julian, déjate de gilipolleces y vete para cama, que al final tendré que ir a un mata sanos de la cabeza para que me mediqué por mis gilipolleces.

He aquí un relato dentro de otro visto por la mente de un estúpido, todo a su vez escrito por mi, interesante, después de todo esto, me pregunto ¿y como se llama el escritor que me describe en estos instantes y a su vez me manda relatar todo esto?, sinceramente no lo se, pero mi enhorabuena a ese escritor, me quita la culpabilidad y la preocupación que yo necesite un sicólogo después de esta creación.

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